Santo del 22 de marzo
Conozca la Historia y la Devoción
El día 22 de marzo, la Iglesia Católica celebra la vida y el legado de santos y beatos que marcaron la historia de la fe con su ejemplo de amor a Dios y al prójimo. En esta fecha especial, recordamos su trayectoria, milagros y enseñanzas, que continúan inspirando a los fieles en todo el mundo.
Acompáñenos a conocer la historia del Santo del 22 de marzo, descubra sus virtudes y profundice en la espiritualidad cristiana a través de oraciones y reflexiones. ¡Que su testimonio de fe fortalezca nuestro camino diario!
Hacia la mitad del siglo III las primeras comunidades cristianas se dispersaron por las persecuciones de Decio. Pablo fue uno de los siete obispos enviados a predicar en Galia. Se salvó del martirio sufrido por otros compañeros, fundó la Iglesia de Narbona y fue su primer obispo alrededor del 250.
San Jerónimo habla de esta noble romana: una joven viuda que en lugar de casarse de nuevo con buen partido, eligió entrar en una comunidad cristiana del Aventino. Dejó su "ropa delicada" por el "sayo rústico" y se convirtió en "maestra de la perfección" de muchas chicas. Murió en el 384.
Calendario Litúrgico
22 de marzo: V Domingo de Cuaresma Lecturas para Año A
Lecturas y Evangelio de hoy
Primera Lectura:
Ezequiel 37, 12-14
Segunda Lectura:
Romanos 8, 8-11
Aclamación antes del Evangelio:
Juan 11, 25. 26
Evangelio:
Juan 11, 1-45
Color litúrgico: Purple
Reflexión
Para que te confieses, Dios da una gran voz, te llama con una gracia extraordinaria. Y así como el difunto salió aún atado, lo mismo el que va a confesarse todavía es reo. Para que quede desatado de sus pecados dijo el Señor a los ministros: ‘Desatadle y dejadle andar’. ¿Qué quiere decir desatadle y dejadle andar? Lo que desatareis en la tierra, será desatado también en el cielo (San Agustín)
Cristo no se resigna a los sepulcros que nos hemos construido con nuestras elecciones de mal y de muerte, con nuestros errores, con nuestros pecados. Él nos invita a que salgamos de la tumba: ‘Sal fuera’. Es una bella invitación a la verdadera libertad (Francisco)
Las palabras atar y desatar significan: aquel a quien excluyáis de vuestra comunión, será excluido de la comunión con Dios; aquel a quien que recibáis de nuevo en vuestra comunión, Dios lo acogerá también en la suya. La reconciliación con la Iglesia es inseparable de la reconciliación con Dios (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.445)