Santo del 15 de marzo
Conozca la Historia y la Devoción
El día 15 de marzo, la Iglesia Católica celebra la vida y el legado de santos y beatos que marcaron la historia de la fe con su ejemplo de amor a Dios y al prójimo. En esta fecha especial, recordamos su trayectoria, milagros y enseñanzas, que continúan inspirando a los fieles en todo el mundo.
Acompáñenos a conocer la historia del Santo del 15 de marzo, descubra sus virtudes y profundice en la espiritualidad cristiana a través de oraciones y reflexiones. ¡Que su testimonio de fe fortalezca nuestro camino diario!
Zacarías fue el último Papa griego. Inició su ministerio petrino en 741. Fue un grande mediador y pacificador en un tiempo de tensiones con el Imperio del Oriente y de devastaciones de los Longobardos que saqueaban Italia. Consagró al Rey Pepino el Breve, primera investidura realizada por un Papa.
Clemente María nació en la actual República Checa. Fue ordenado sacerdote redentorista en 1785, a su regreso de Italia. Fundó en Austria una nueva comunidad y se ocupó de la renovación eclesial y de los pobres. Pío X lo proclamó patrón de Viena y de los panaderos, su primera ocupación de juventud.
Calendario Litúrgico
15 de marzo: IV Domingo de Cuaresma Lecturas para Año A
Lecturas y Evangelio de hoy
Primera Lectura:
1 Samuel 16, 1b. 6-7. 10-13a
Segunda Lectura:
Efesios 5, 8-14
Aclamación antes del Evangelio:
Juan 8, 12b
Evangelio:
Juan 9, 1-41
Color litúrgico: Purple
Reflexión
Recibe, pues, la imagen de Dios que perdiste por tus malas obras (San Agustín)
También nosotros a causa del pecado de Adán nacimos “ciegos”. El pecado había herido a la humanidad destinándola a la oscuridad de la muerte, pero en Cristo resplandece la novedad de la vida y la meta a la que estamos llamados (Benedicto XVI)
A menudo Jesús pide a los enfermos que crean. Se sirve de signos para curar: saliva e imposición de manos, barro y ablución. Los enfermos tratan de tocarlo ‘pues salía de Él una fuerza que los curaba a todos’ (Lc 6,19). Así, en los sacramentos, Cristo continúa “tocándonos” para sanarnos (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.504)