Santo del 7 de noviembre
Conozca la Historia y la Devoción
El día 7 de noviembre, la Iglesia Católica celebra la vida y el legado de santos y beatos que marcaron la historia de la fe con su ejemplo de amor a Dios y al prójimo. En esta fecha especial, recordamos su trayectoria, milagros y enseñanzas, que continúan inspirando a los fieles en todo el mundo.
Acompáñenos a conocer la historia del Santo del 7 de noviembre, descubra sus virtudes y profundice en la espiritualidad cristiana a través de oraciones y reflexiones. ¡Que su testimonio de fe fortalezca nuestro camino diario!
Su nombre significa “el esperado”. San Prosdócimo vive en el año cero de la Iglesia. Lo nombra obispo el mismo San Pedro, quien lo envía a Padua, ciudad que lo recuerda y honra como primera cabeza de la Iglesia local. Los hagiógrafos le atribuyen numerosos milagros y prodigios.
De origen inglés, Villibrordo de York salió de Amberes para evangelizar con no pocas dificultades Frisia, Transrenania, Flandes y Luxemburgo. Consagrado obispo de Utrecht, continuó viajando por Dinamarca para anunciar con mucho ahinco la Palabra de la Salvación; agotado, murió en Echternach en 739.
Calendario Litúrgico
7 de noviembre: Sábado del XXXI semana del Tiempo ordinario
Lecturas y Evangelio de hoy
Primera lectura:
Filipenses 4, 10-19
Aclamación antes del Evangelio:
2 Corintios 8, 9
Evangelio:
Lucas 16, 9-15
Color litúrgico: Green
Reflexión
Haz mucho caso de las cosas pequeñas (San Pedro Poveda)
Como toda técnica, el dinero no tiene un valor neutro, sino que adquiere valor según la finalidad y las circunstancias en que se usa (Francisco)
Una teoría que hace del lucro la norma exclusiva y el fin último de la actividad económica es moralmente inaceptable. El apetito desordenado de dinero no deja de producir efectos perniciosos. Es una de las causas de los numerosos conflictos que perturban el orden social. Un sistema que ‘sacrifica los derechos fundamentales de la persona y de los grupos en aras de la organización colectiva de la producción’ es contrario a la dignidad del hombre. Toda práctica que reduce a las personas a no ser más que medios con vistas al lucro esclaviza al hombre, conduce a la idolatría del dinero y contribuye a difundir el ateísmo. ‘No podéis servir a Dios y al dinero’ (Lc 16,13) (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2.424)