Santo del 22 de enero
Conozca la Historia y la Devoción
El día 22 de enero, la Iglesia Católica celebra la vida y el legado de santos y beatos que marcaron la historia de la fe con su ejemplo de amor a Dios y al prójimo. En esta fecha especial, recordamos su trayectoria, milagros y enseñanzas, que continúan inspirando a los fieles en todo el mundo.
Acompáñenos a conocer la historia del Santo del 22 de enero, descubra sus virtudes y profundice en la espiritualidad cristiana a través de oraciones y reflexiones. ¡Que su testimonio de fe fortalezca nuestro camino diario!
Originario quizás de Zaragoza, Vincente fue el excelente diácono del obispo Valerio. Un hombre valiente y gran predicador. Arrestado durante la persecución de Diocleciano, sufrió tremendas torturas sin doblegarse. Murió martirizado en Valencia en el 304. Fue inmediatamente venerado como un santo.
Sacerdote romano (1795-1850), venciendo la desconfianza del mundo eclesiástico, anticipó la promoción del papel de los laicos en la Iglesia, pues la evangelización es un deber de todos los bautizados, hombres y mujeres y no sólo del clero. Soñaba una comunidad en la que todos fueran "apóstoles".
Soldado del ejército persa, el joven Magundat se sintió fascinado por Jesús y por la vida cristiana. Por eso viajó a Jeraples y luego a Jerusalén donde tomó el nombre de Anastasio. Durante siete años fue monje en Cesarea de Palestina, pero luego fue capturado, torturado y martirizado en 628.
Calendario Litúrgico
22 de enero: Día de oración por la protección legal de los niños no nacidos
Lecturas y Evangelio de hoy
Primera lectura:
1 Samuel 18, 6-9; 19, 1-7
Aclamación antes del Evangelio:
2 Timoteo 1, 10
Evangelio:
Marcos 3, 7-12
Color litúrgico: Green
Reflexión
Éste es el camino por el que llegamos a la salvación: Jesucristo. Por Él, podemos elevar nuestra mirada hasta lo alto de los cielos; por Él, vemos como en un espejo el rostro inmaculado y excelso de Dios (San Clemente Romano)
Su persona [Jesús] no es otra cosa sino amor. Los signos que realiza, sobre todo hacia los pecadores, hacia las personas pobres, excluidas, enfermas y sufrientes llevan consigo el distintivo de la misericordia (Francisco)
Al liberar a algunos hombres de los males terrenos del hambre, de la injusticia, de la enfermedad y de la muerte, Jesús realizó unos signos mesiánicos. No obstante, no vino para abolir todos los males aquí abajo, sino a liberar a los hombres de la esclavitud más grave, la del pecado (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 549)