Santo del 19 de enero
Conozca la Historia y la Devoción
El día 19 de enero, la Iglesia Católica celebra la vida y el legado de santos y beatos que marcaron la historia de la fe con su ejemplo de amor a Dios y al prójimo. En esta fecha especial, recordamos su trayectoria, milagros y enseñanzas, que continúan inspirando a los fieles en todo el mundo.
Acompáñenos a conocer la historia del Santo del 19 de enero, descubra sus virtudes y profundice en la espiritualidad cristiana a través de oraciones y reflexiones. ¡Que su testimonio de fe fortalezca nuestro camino diario!
Germánico fue un discípulo muy joven de San Policarpo y también uno de los once cristianos de Filadelfia, en la actual Turquía, que fueron devorados por las bestias durante las persecuciones del Imperio Romano en el siglo II. En vez de renegar su fe, instó a sus compañeros a dar su vida por Jesús.
Mientras que toda la población está trastornada por la guerra contra los Longobardos, en Ravena está Juan, un santo obispo que se ocupa en modo inmejorable de resolver las necesidades de su pueblo y de su Iglesia. El Papa Gregorio Magno le envió el libro de la Regla Pastoral. Murió en el año 595.
Esta familia cristiana con dos hijos, a principios del siglo IV, salió de Persia para ir a Roma a venerar las reliquias de los mártires. Llegados a Roma ayudaron a darles una digna sepultura en la Vía Salaria. Por esta razón, los cuatro serán encarcelados y condenados al martirio.
Calendario Litúrgico
19 de enero: Lunes de la II semana del Tiempo ordinario
Lecturas y Evangelio de hoy
Primera lectura:
1 Samuel 15, 16-23
Aclamación antes del Evangelio:
Hebreos 4, 12
Evangelio:
Marcos 2, 18-22
Color litúrgico: Green
Reflexión
La devoción se ha de ejercitar de diversas maneras. Más aún: la devoción se ha de practicar de un modo acomodado a las fuerzas, negocios y ocupaciones particulares de cada uno (San Francisco de Sales)
La Palabra de Dios es viva, es libre. El Evangelio es novedad. La revelación es novedad. Jesús es muy claro: vino nuevo en odres nuevos. Dios debe ser recibido con esta apertura a la novedad. Y esta actitud se llama docilidad (Francisco)
El sacrificio exterior, para ser auténtico, debe ser expresión del sacrificio espiritual (…). Los profetas de la Antigua Alianza denunciaron con frecuencia los sacrificios hechos sin participación interior o sin amor al prójimo. Jesús recuerda las palabras del profeta Oseas: ‘Misericordia quiero, que no sacrificio’ (Mt 9,13) (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2.100)